El salmón y la nuez pecana son dos superalimentos que se encuentran en esta receta elegante y lista en menos de 30 minutos. El glaseado de maple y mostaza crea una superficie laqueada y brillante mientras que la costra de nuez aporta textura y una profundidad de sabor que hace que este platillo parezca de restaurante fino.
Preparación: 10 min
Cocción: 18 min
Porciones: 4
Dificultad: Fácil
Procedimiento
- Precalienta el horno a 200 °C (400 °F). Cubre una charola con papel encerado y engrasa ligeramente.
- Seca los filetes de salmón con papel absorbente. Sazona con sal y pimienta.
- En un tazón, mezcla el maple syrup, la mostaza Dijon, el aceite de oliva, el ajo rallado y la salsa de soya. Revuelve hasta obtener un glaseado homogéneo.
- Reserva 2 cucharadas del glaseado aparte. El resto úntalo sobre la parte superior (sin piel) de cada filete de salmón, formando una capa generosa.
- En un plato, mezcla la nuez pecana picada con sal y pimienta. Presiona la superficie del salmón sobre la mezcla de nuez para crear una costra uniforme.
- Coloca los filetes en la charola con la piel hacia abajo. Hornea 15-18 minutos según el grosor, hasta que la costra esté dorada y el salmón se deshaga al presionarlo suavemente con un tenedor.
- Justo al salir del horno, barniza con el glaseado reservado para darle un acabado brillante.
- Sirve inmediatamente con gajos de limón y perejil fresco.
Consejo del chef
Para un salmón perfectamente cocido, busca que el centro aún tenga un tono rosado ligeramente más oscuro — esto significa que la carne está jugosa. Si lo dejas hasta que todo quede blanco, el salmón se secará. La temperatura interna ideal es 52-55 °C para salmón medio.
Dato de Poder
Esta receta combina dos fuentes excepcionales de omega-3: el salmón (rico en EPA y DHA) y la nuez pecana (rica en ALA). Estos ácidos grasos esenciales reducen la inflamación sistémica, mejoran la salud cerebral y protegen el sistema cardiovascular.


