Ligero como una nube, intenso como el mejor chocolate y rematado con nuez pecana caramelizada que aporta ese crujido que convierte este mousse en un postre de ocasión especial. La clave está en el chocolate de buena calidad y en la técnica de incorporar las claras con cuidado para no perder el aire.
Preparación: 25 min
Cocción: 10 min + 2 hrs de refrigeración
Porciones: 6
Dificultad: Media
Procedimiento
- Para las nueces caramelizadas: en un sartén, derrite 1 cda. de azúcar a fuego medio hasta caramelo dorado. Agrega las nueces, mueve rápido y vierte sobre papel encerado. Separa y deja enfriar.
- Derrite el chocolate con la mantequilla en baño maría o en microondas en intervalos de 30 segundos. Deja entibiar a temperatura ambiente (debe estar tibio, no caliente).
- En un tazón, bate las yemas con 2 cdas. de azúcar hasta que espesen y se pongan de color amarillo pálido (aprox. 3 minutos).
- Agrega el chocolate tibio a las yemas en forma de hilo, mezclando constantemente. Agrega la vainilla.
- Bate la crema hasta picos medianos. Incorpora al chocolate con movimientos envolventes.
- Con batidora limpia y seca, bate las claras con la pizca de sal hasta obtener picos firmes. En 2-3 adiciones, incorpora las claras al mousse con movimientos envolventes de abajo hacia arriba — es importante no batir para conservar el aire.
- Distribuye el mousse en copas o vasos individuales. Refrigera mínimo 2 horas.
- Antes de servir, decora con nueces pecanas caramelizadas, un poco de flor de sal y ralladura de naranja.
Consejo del chef
El mousse de chocolate se puede preparar hasta 24 horas antes — en realidad mejora con el reposo. Las nueces caramelizadas guardadas en frasco hermético duran 2 semanas, así que puedes hacerlas en cantidad y usarlas en otros postres o para decorar helados.
Dato de Poder
El cacao al 70% es rico en flavonoides que mejoran la circulación y tienen propiedades antiinflamatorias. La nuez pecana complementa estos beneficios cardiovasculares con sus propios antioxidantes. Juntos en este mousse crean un postre que es literalmente bueno para el corazón, en todos los sentidos.


